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jueves, 3 de abril de 2014

Si emprendes por necesidad prepárate para fracasar


Crece en España el número de personas que crean una empresa únicamente como salida al desempleo. Muchas de estas iniciativas, no obstante, no sobrevivirán pasados cinco años, advierte el Informe GEM. 

¿El emprendedor nace o se hace? Cada vez pesa más la segunda opción. Y es que un creciente número de personas en España decide emprender como una escapatoria al desempleo. En concreto, un 29% de las start up nacieron en 2013 de esta necesidad, tres puntos porcentuales más que solo un año antes. 

Es la primera de las conclusiones de la última edición del Informe GEM (Global Entrepreneurship Monitor), realizado en España por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (Cise), la Red Española de Equipos Regionales GEM, la Fundación Rafael del Pino y Banco Santander. Este informe, elaborado a partir de encuestas a la población y a expertos, apunta que no puede hablarse aún de "recuperación" en el campo del emprendimiento, pues una proporción cada vez más significativa se produce como consecuencia de la crisis. 

En concreto, en 2013 el 5,2% de la población española de entre 18 y 64 años estaba involucrado en la puesta en marcha de un negocio, mientras que los emprendedores motivados por la necesidad representaron el 1,5% de la población adulta. "En otras palabras: por cada dos emprendedores por oportunidad (aquellos que voluntariamente decidieron probar una idea de negocio), en 2013 existía casi un emprendedor por necesidad", dice el estudio. 

Mayores riesgos 

No sólo eso. El Informe GEM advierte de que las iniciativas creadas de la necesidad tienen menores probabilidades de sobrevivir pasados cinco años "debido a que los emprendedores que hay detrás pueden abandonar la actividad a la hora de encontrar una mejor opción de trabajo o, simplemente, fracasar al no tener una oportunidad de negocio estratégicamente decidida". 

Asimismo, en la actual coyuntura, se percibe entre los emprendedores "un menor ímpetu para crecer y competir globalmente que en años anteriores", señala el estudio. "Los proyectos son de menor tamaño, la apuesta por la innovación es más tímida, la orientación hacia clientes extranjeros es menos decidida y todo ello redunda en una menor capacidad para hacer crecer los proyectos lanzados durante esta época de crisis", agrega. 

En cuanto a la Ley de Emprendedores aprobada por el Gobierno el año pasado, el informe pide más tiempo para valorar su impacto. Sin embargo, sí considera que ésta se queda "a medio camino" en sus ambiciones, y destaca su "complejidad" y las exigentes condiciones para beneficiarse de algunas de sus concesiones, como la limitación de la responsabilidad económica del emprendedor. 

Por último, este documento reclama un mayor apoyo público a las empresas en sus fases de crecimiento. En su presentación, el pasado lunes, la presidenta de la Fundación Rafael del Pino, María del Pino, hizo un llamamiento a la protección de los jóvenes, que sufren el paro de manera más acuciante. "Si [los jóvenes] son bien tratados administrativa y fiscalmente, sostendrán la economía en unos años", defendió. 

De la Ley de Emprendedores al reto de la financiación 

  • Sin complejos. Al igual que en años anteriores, los españoles perciben que existen oportunidades para emprender y creen tener las capacidades y aptitudes para ello. Asimismo, la mitad de los encuestados no contemplan el miedo al fracaso como una barrera fundamental. 
  • Financiación, el gran reto. La gran asignatura pendiente sigue siendo el acceso a la financiación, sobre todo en el transcurso del denominado 'valle de la muerte'. La falta de financiación es, de hecho, la causa del 12,14% de los cierres de 'start up' en España, sólo por detrás de la no rentabilidad de los negocios. Además, el 82,9% de los encuestados por el GEM señala la falta de apoyo financiero como el principal obstáculo a la actividad emprendedora en España. 
  • Falta de innovación. Entre el 85% y el 90% de los encuestados reconoce que el producto o servicio que vende no es verdaderamente novedoso. 
  • El contexto empeora. Casi todos los indicadores sobre el entorno empeoran en 2013, a excepción, por ejemplo, de los programas gubernamentales. Las peores valoraciones corresponden al ámbito de la educación y formación emprendedora, el acceso a financiación y todo lo que respecta a la burocracia y la fiscalidad de las 'start up'. 
  • Suspenso a la Ley de Emprendedores. Se queda "a medio camino", dice el informe, que destaca su complejidad y las exigentes condiciones para beneficiarse de algunas de sus propuestas. Además, "no contempla medidas para retener el talento emprendedor español". 
  • Futuro incierto. El informe insiste en que es necesario ayudar a que las 'start up' crezcan para que generen valor económico y social. 


Artículo escrito por: E. Arreita
Publicado en: Expansion.com